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AMP > Comunicado de prensa > 25.FEB.2013 > VOLVER
Para el Banco Mundial, "calidad educativa " constituye una noción tecnocrática y autoritaria que supone que un grupo de expertos elabora contenidos, las empresas editoriales los traducen como manuales de textos, los docentes son meros aplicadores de un paquete pedagógico externo que deben ser transmitidos acríticamente entre los estudiantes y el Ministerio de Educación hace las veces de "Evaluador" que aplicará exámenes estandarizados o se sumará a las iniciativas de las Pruebas Pisa. ¿Que implicancias pedagógicas tiene esta concepción? 1. Se considera al estudiante como un recipiente vacío cuyo principal mérito es la repetición de contenidos; 2. Se considera al docente como un aplicador de un paquete pedagógico externo; 3. Se considera al Ministerio como un mero evaluador sin responsabilidad de una política educativa que está proponiendo formar repetidores acríticos de contenidos. El Banco elaboró en 2011 la Estrategia de Educación 2020 del Grupo del Banco Mundial, y lleva como título “APRENDIZAJE PARA TODOS. Invertir en los conocimientos y las capacidades para fomentar el desarrollo de las personas.” El Resumen Ejecutivo – de libre disponibilidad en la web- despliega viejos argumentos sostenidos en pronunciamientos anteriores. Sus principales sostenes son la teoría del capital humano, la perspectiva tecnocrática de calidad educativa y la promoción de la iniciativa privada como vía para el desarrollo de los países pobres. La Teoría del Capital Humano es esbozada en varios fragmentos, y su reiterada defensa permitiría justificar la relación entre educación y pobreza – asignándole una vez más a la primera el lugar de causa eficiente de la segunda. Ahora agrega nuevos argumentos a su idea tradicional de que la educación “es más importante que nunca para lograr el desarrollo económico y la reducción de la pobreza”[1] Retomando ese principio tan caro a la Teoría del Capital Humano da en 2011 un paso adelante, pues advierte que se trata de resolver dentro y fuera de la educación formal y, obvio, de la educación pública, aquellos recursos que hagan a las personas “empleables”. El texto advierte, en este sentido, que “el crecimiento, el desarrollo y la reducción de la pobreza dependen de los conocimientos y las capacidades que adquieren las personas, no de la cantidad de años que pasan en un aula.” Con la misma audacia teórica, avanzan en la asociación entre la pedagogía impulsada bajo el dispositivo de las pruebas estandarizadas y el crecimiento económico: “A nivel social, existen investigaciones recientes que demuestran que un nivel de capacidades de la fuerza de trabajo – medido por el desempeño en evaluaciones internacionales como el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA) y el Estudio de Tendencias Internacionales en Matemática y Ciencias- predice las tasas de crecimiento económico mucho mejor que los niveles promedio de escolarización.”[2] Las conclusiones de este razonamiento[3]se nos aparecen evidentes: la escuela por sí misma no puede garantizar niveles aceptables de desarrollo económico ni de bienestar – se tome como unidad de análisis a los países o a las personas. Se habría probado que la adquisición de ciertos conocimientos sería la llave del crecimiento. “En definitiva, la propuesta de la estrategia educativa del Grupo del Banco es la siguiente: Invertir temprano. Invertir con inteligencia. Invertir para todos. (…) La calidad debe ser el foco de las inversiones en educación, y los aumentos de aprendizaje constituyen una métrica clave de la calidad.”[4](p. 4). Para lograr el Aprendizaje Para Todos, el Banco Mundial se plantea trabajar en dos direcciones estratégicas: la reforma de los sistemas educativos y la construcción de una base de conocimientos de alta calidad para las reformas educativas a nivel mundial. En relación a los sistemas nacionales, se a punta a “incrementar la rendición de cuentas y los resultados como complemento de la rendición de insumos. Para fortalecer los sistemas educativos, es necesario alinear su buen gobierno, la gestión de las escuelas y docentes, las normas de financiamiento y los mecanismos de incentivos para todos. (…) Operativamente, el Banco concentrará cada vez más su asistencia financiera y técnica en las reformas que promuevan resultados de aprendizaje.”[5] Podremos ver en este punto una posición prácticamente idéntica expresada en las Metas – tanto en el concepto fuerte de “calidad educativa” como en el dispositivo de la “evaluación” allí propuesto. En relación a la perspectiva mercantilista, el documento admite que en estos años hubo avances en la expansión cuantitativa del sistema educativo, asumiendo “la creciente importancia del sector privado”[6]. En suma, la propuesta del Banco Mundial trasunta una rediviva versión de la Teoría del Capital Humano con un avance en los supuestos vínculos entre las pruebas PISA y el desarrollo prometido. Pero incorpora definiciones muy audaces, como la afirmación de que las escuelas no son los únicos ámbitos de aprendizaje, ampliando el campo de instituciones o relaciones que pudieran proveer de los conocimientos que faciliten el progreso individual y social. Estas afirmaciones pueden justificar políticas que tanto hostiguen a las instituciones escolares poco propensas a adecuarse a los cánones tecnocráticos de la “calidad educativa” como a medidas propiciatorias de la ampliación de oportunidades para el sector privado. [1] Banco Mundial, “Prioridades y estrategias para la educación. Examen del Banco Mundial.”, Washington, 1996, p. 1. [2] Banco Mundial, “APRENDIZAJE PARA TODOS. Invertir en los conocimientos y las capacidades para fomentar el desarrollo de las personas.” Washington, 2011, p. 3 [3] En la página 47 – a modo de ejemplo- se plantea en la misma línea que en el Banco Mundial : “La CEPAL ha planteado en reiteradas ocasiones que concluir la enseñanza secundaria en la región constituye el umbral educativo mínimo para asegurar el futuro de las personas fuera de la pobreza. (...) La culminación de este nivel es crucial (...) para acceder a niveles mínimos de bienestar y así romper los mecanismos de reproducción de la desigualdad que, de lo contrario, afectarán a sus hijos.” [4] BM, 2011, p. 4 [5] BM., 2011, pgs. 5-6 [6] BM, 2011, p. 3 | ||||
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