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AMP > 11.MAR.2010 > VOLVER
AMP RESPONDE DECLARACIONES MINISTERIALES En la columna publicada el d?a 10 de marzo la Secretaria de Gesti?n Educativa asume un compromiso que consiste en asegurar que este a?o se har? una transici?n en la escuela secundaria, para asegurar la obligatoriedad comprometida en la Ley de Educaci?n Nacional y en la sancionada a nivel provincial. Sin embargo no pensamos que estas normas sean "consecuencia de la crisis", sino instrumentos legales que obligan al Estado a hacer su parte en la efectivizaci?n del derecho a la educaci?n.
AMP ha se?alado que si bien las leyes sancionadas a nivel nacional (la LEN entre otras) y provincial constituyen un paso adelante con respecto a la herencia neoliberal conservadora cuyo s?mbolo paradigm?tico fue la Ley Federal de Educaci?n, las nuevas normativas prevalecen en contradicciones, insuficiencias y continuidades que las convierten en instrumentos imperfectos para potenciar un verdadero cambio de rumbo.
?Si esto no fuera as?, no alcanzar?a?. Es preciso que la voluntad pol?tica del Estado se exprese en financiamiento que garantice algunas l?neas del documento ministerial para el cambio de la escuela secundaria.
La flexibilizaci?n de la curr?cula o la incorporaci?n de tutores para los chicos requerir? m?s fondos. Tenemos sin embargo cosas que decir al respecto. Creemos que la pol?tica educativa m?s que poner tutores para los chicos, debe apuntalar el trabajo docente y modificar su contenido y forma.
Se trata de que los docentes tengan, adem?s de salarios adecuados, tiempos institucionales para reflexionar, debatir y planificar su pr?ctica... Y que si no existen condiciones que den el docente tiempo y recursos para intervenir protag?nicamente en la construcci?n de la curr?cula, no habr? tutores que alcancen.
Tambi?n queremos poner en cuesti?n un n?cleo duro del neoliberalismo que es la concepci?n que se sigue defendiendo de "calidad educativa". Esta se propone como un c?mulo de conocimientos elaborados por expertos, traducidos por manuales, "curriculzados" por t?cnicos, "aplicados" por maestros, "absorbidos" por alumnos y evaluados por el ministerio.
As? visto, se est? lejos de defender esta educaci?n que forma para la memoria y la repetici?n, queremos formar hombres y mujeres libres, con autonom?a de pensamiento, que desarrollen todos los aspectos de su personalidad y avancen en la posibilidad del pensar, el sentir, el decir y el hacer. Esto implica un giro copernicano en la idea de escuela. Tambi?n para esto hace falta tiempo y recursos.
Y aunque tuvi?ramos que defender la concepci?n de conocimiento leg?timo heredada del neoliberalismo, nos preguntar?amos que instancias ser?an necesarias para asegurar la universalizaci?n del acceso y los aprendizajes. Hay que revisar la estructura graduada, si a?o por a?o es la mejor forma de asegurar los procesos de aprendizaje o ciclos m?s prolongados. Hay que estructurar instancias a contra turno para los ni?os que tienen m?s dificultades, pero con sus docentes.
Finalmente, valoramos el contenido del documento del Ministerio Nacional, sin duda orientado por las mejores intenciones. Pero vuelve a adolecer del un defecto hasta aqu? reiterado: no se ha tenido en cuenta para su elaboraci?n el punto de vista de los docentes, los estudiantes y las comunidades.
Tenemos la expectativa de que la Provincia no aplique una nueva reforma "contra los docentes" sino "con los docentes".
Recursos y participaci?n son dos elementos fundamentales para comenzar a revertir la crisis educativa.
La discusi?n sobre el para qu? educar, sigue siendo una asignatura pendiente que nuestra sociedad se debe, en este tiempo de aires emancipadores.
En suma, expresamos nuestra preocupaci?n.
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