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Desde la esperanza y la supervivencia
Se cumplieron, mejor dicho cumpli? la historia que no cesa de transcurrir, urgida por el tiempo, 133 a?os de ser constituido como departamento aut?nomo, el conjunto de pueblos que integran la ?Costa Riojana?, como la llaman sus habitantes.
Su nombre tiene que ver con un religioso cat?lico, que como el extinto Obispo Angelelli, tuvo inquietudes sociales y pol?ticas que le llevaron entre otras actividades comprometidas con la causa patri?tica, las de representar a nuestra provincia en la Asamblea General Constituyente (1814) y en el congreso de Tucum?n (1816).
Su destacada participaci?n en la vida pol?tica e institucional del pa?s le cost? la persecuci?n de sus enemigos pol?ticos, lo que lo obligo a exiliarse, primero en Montevideo y luego en Chile donde falleci?. Han pasado los a?os y nuestro Departamento lleva, con gran merecimiento, su nombre. La historia se repite. Est? visto que el poder nunca hizo la vida f?cil a los pro-hombres de la Patria.
En el transcurso de los a?os y dentro de lo que nuestra temporalidad puede atisbar, no hubo bienaventuranzas hist?ricamente significativas en el contexto departamental. Nuestros pueblos fueron asfaltados, tienen todos los adelantos t?cnicos que el resto de la provincia. Sus gobiernos conservadores le imprimieron un crecimiento moderado que no alcanz? para lograr la autonom?a econ?mica, y hoy es un departamento que vive a expensas de la Administraci?n P?blica.
El Sector Privado, a pesar de las generosas prebendas de la ?poca menemista, no aport? otra cosa que frustraciones a la ilusi?n de un progreso que se supon?a decisivo, habiendo surgido de estos pueblos un ciudadano que fue Gobernador de la provincia por dos periodos y luego Presidente de la Naci?n por dos periodos tambi?n.
Pero la vida contin?a y nosotros sabemos que mas all? de los discursos mendaces, las inauguraciones de rigor burocr?tico y las promesas nunca cumplidas, La Costa sigue existiendo y nuestros hijos crecen en ella con un porvenir incierto.
Desde la esperanza y el instinto de supervivencia, elevo un saludo sincero a todos nuestros vecinos y coterr?neos, brindando por un futuro para todos, digno de ser vivido.-
FELIX R. GUERRERO
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