Pseudos dirigentes que jamás ganaron la calle para reclamar mejoras salariales, bancos para las escuelas, refacciones, material didáctico o capacitación en servicio, sino que se valieron de afectaciones truchas a sus sindicatos, subsidios, descuentos ilegales de cuotas supuestamente sindicales: favores políticos, (por cuanto no cuentan con requisitos de ley), se agolparon para seducir a la prensa y obtener espacios que jamás hubieran ganado con trabajo gremial consistente y coherente.